De los 22 alumnos, que estaban en el salón, 12 se infectaron, incluidos ocho de los 10 alumnos de las dos primeras filas, informaron los CDC. - Foto:
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La maestra acudió al trabajo a pesar de tener síntomas de coronavirus y se quitó el tapabocas para leerles a los jóvenes estudiantes.

Aunque en el mundo se avanza en el restablecimiento de la normalidad académica tras más de un año y medio de educación virtual y se regresa a la presencialidad, muchos padres de familia aún tienen temor de enviar a sus hijos a los colegios.

Se conoció el caso de una profesora de primaria del colegio católico Nuestra Señora de Loreto, en el condado de Marin (California, Estados Unidos), quien contagió con coronavirus a más de la mitad de sus estudiantes, luego de que les dictó clase a pesar de tener síntomas de covd-19.

Aunque el hecho sucedió a mediados de mayo, apenas se conoció y según Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de EE. UU., el múltiple contagio se registró cuando una maestra de primaria no vacunada se quitó el tapabocas para leerles a sus alumnos.

Los contagiados infectaron a otros estudiantes, familiares y miembros de la comunidad, lo que llevó a la directora de los CDC, Rochelle Walensky, a cuestionar los riesgos que se presentan en los avances en la vacunación a menores de edad, si quienes tienen a su cargo la instrucción en colegios no lo hacen.

De acuerdo con el organismo del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, las investigaciones determinaron que la profesora asumió que los síntomas indicaban alergias, no una infección con coronavirus.

La situación llevó a que de los de los 22 alumnos que estaban en el salón, 12 se infectaran, incluidos ocho de los 10 alumnos de las dos primeras filas, a pesar de las múltiples medidas que se han adoptado para evitar los contagios en los centros educativos.

“La escuela exigía a los profesores y a los alumnos que utilizaran mascarillas (tapabocas) mientras estuvieran en el interior; las entrevistas con los padres de los alumnos infectados sugirieron que el cumplimiento de las directrices de uso de mascarillas y distanciamiento por parte de los alumnos, de acuerdo con las recomendaciones de los CDC, era alto en la clase. Sin embargo, se informó que la maestra se quitaba la mascarilla en ocasiones cuando leía en voz alta en clase”, señala el informe oficial.

Agrega que “a lo largo de este periodo, todos los pupitres estaban separados por dos metros. Todas las aulas tenían filtros de aire de partículas de alta eficiencia portátiles, y las puertas y ventanas permanecieron abiertas”.

Así mismo, un total de 27 personas, incluyendo a la maestra, se contagiaron, aunque se indicó que ninguno enfermó gravemente y todos se recuperaron.

“Entre los cinco adultos infectados, uno de los padres y la maestra no estaban vacunados; los demás estaban totalmente vacunados”, dice el informe. “Los adultos vacunados y un adulto no vacunado presentaron síntomas de fiebre, escalofríos, tos, dolor de cabeza y pérdida de olfato. Ningún otro miembro del personal de la escuela informó haberse enfermado”, señaló el reporte oficial.

Las autoridades sanitarias indicaron que estos casos corresponden a contagio con la variante delta del coronavirus, aunque los investigadores reconocieron que pudieron analizar a todas las personas que podrían haberse infectado en el brote.

Los CDC destacaron el caso como un ejemplo de cómo las escuelas deben seguir todas las recomendaciones si quieren proteger a los estudiantes y al personal.

“La introducción del virus en el aula por parte de una maestra que trabajaba en la escuela, mientras era sintomática y no estaba vacunada, y que se quitó la mascarilla al leer en voz alta a una clase, dio lugar a casos dentro del aula, en toda la escuela y entre las familias de los estudiantes y el personal de la comunidad. Sabemos cómo proteger a nuestros hijos en la escuela. Tenemos las herramientas”, señaló Walensky.

Recordó la importancia de la vacunación “como la principal estrategia de prevención de salud pública para acabar la pandemia de covid-19. Promover la vacunación puede ayudar a las escuelas a retomar con seguridad el aprendizaje en persona, así como las actividades extracurriculares y los deportes”.

Aunque los menores de 12 años no pueden ser vacunados, los CDC señalan que es importante que los adultos que los rodean se vacunen para protegerlos.

Por su parte, la subdirectora de salud del condado, de Marin Lisa Santora, dijo que el estado ha instado a los maestros a vacunarse desde enero, pero muchos no lo habían hecho. “Vimos de primera mano que no eran los niños los que iban a enfermar a los profesores. Iba a ser al revés”, señaló a CNN.

Agregó que las autoridades regionales habían organizado eventos de “Súper Sábado” para animar a los maestros y al personal a vacunarse, pero algunos maestros siguen sin vacunarse, y reconoció que “los adultos están subestimando su riesgo de hospitalización cuando deciden no vacunarse”.

Así mismo, señaló que el 90 % de las personas que se encuentran en los hospitales con covid-19 en el condado en este momento no están vacunadas, y muchas tienen entre 30 y 50 años de edad.

Indicó que el brote en la escuela primaria fue un aviso para el condado de que la variante delta iba a dificultar la prevención de nuevos contagios.

“Algunos de los adultos que formaron parte del brote, que eran padres de niños de la escuela, estaban vacunados. Eso fue otro indicio para nosotros de que la variante delta era diferente”, insistió.

La funcionaria dijo que el condado pudo llevar a cabo una intensa operación de rastreo de contactos que permitió obtener una buena imagen de lo sucedido. Al parecer, varios niños se infectaron durante una fiesta de pijamas, y algunos de la clase de la maestra infectada parecen haber contagiado a sus hermanos.

La realización de pruebas a la mayoría de los niños expuestos fue clave, porque muchos de ellos nunca desarrollaron síntomas.

“La escuela hizo lo correcto con todas sus estrategias de mitigación. Creo que si no fuera la variante delta, no hubiéramos visto esto”, enfatizó.

A pesar de ese caso, los CDC concluyeron que las escuelas pueden abrir con seguridad para las clases presenciales si tienen cuidado.

Fuente: Semana

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