El vicepresidente del Fondo, Herman Bayona, asegura que el FOMAG entra en una etapa “decisiva” para culminar el Acuerdo 003, mientras docentes denuncian que las mejoras nunca llegan.
En medio de fuertes cuestionamientos por fallas en la atención y retrasos en el nuevo modelo de salud del magisterio, el FOMAG intenta enviar un mensaje de tranquilidad. Los maestros, sin embargo, dicen estar cansados de escuchar lo mismo.
El Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (FOMAG) volvió a prometer cambios importantes en su modelo de salud. Según el vicepresidente del Fondo, Herman Bayona, la entidad entra en una fase determinante para finalizar la implementación del Acuerdo 003, documento que define el nuevo esquema de atención para maestras, maestros y sus familias.
Bayona aseguró que el FOMAG busca transformarse en una administración “distinta y receptiva”, abierta al diálogo con el magisterio. “Vamos definitivamente a cambiar el momento en el que se encuentra el Fondo. Estamos empezando a finalizar la implementación del modelo 003 y los maestros van a encontrar una administración distinta, receptiva”, afirmó durante su intervención.
El directivo también insistió en que el propósito es construir junto a los docentes un modelo de salud que funcione, que sea transparente y que garantice el derecho a la atención en todo el país.
Aun con las declaraciones del vicepresidente, el magisterio ha manifestado incredulidad. Para muchos docentes, estas promesas no representan nada nuevo: aseguran que han escuchado discursos similares durante meses, sin que las fallas del sistema se resuelvan.
En varias regiones, profesores continúan reportando retrasos en citas médicas, dificultades para acceder a medicamentos, demoras en autorizaciones y un modelo de atención que, según dicen, sigue siendo improvisado.
“Prometen y prometen, pero en la práctica seguimos igual”, señalan docente seguidor de este medio.
El Acuerdo 003 fue presentado como el gran paso hacia un sistema más eficiente para el sector educativo. No obstante, la transición ha estado marcada por fallas operativas, descoordinación entre prestadores y falta de claridad en los procesos.
Mientras el FOMAG insiste en que esta etapa es decisiva, los maestros piden que los resultados se vean en el servicio diario y no solo en declaraciones públicas.







