La emotiva despedida entre Ovación y lágrimas, de María Del Pilar Arías, docente de Ciencias Naturales.
Por: José Eliécer Palomino Rojas.
Hay muchos momentos de la vida, en que los docentes, se despiden de sus estudiantes, de sus compañeros de trabajo y de los padres de familia para siempre, dejan marcadores, tableros, escritorios etcétera, tocan jubilarse después de muchos años, llenos de anécdotas, en que miles de jóvenes han pasado por sus clases.
En estos tiempos y en esta ocasión, donde a muchos niños, y jóvenes les hace falta las normas, la compañía y la formación ética, moral, espiritual, civismo, y democracia, desde los hogares, es un milagro que los docentes logren jubilarse, con un estado de salud mental, físico, emocional y espiritual, en óptimas condiciones, como el caso de la docente María Del Pilar Arias, que luego de tres años que llegó a ocupar la plaza en propiedad del área de Ciencias Naturales, en la Institución Educativa de María Josefa Marulanda del municipio cejeño colombiano, con mucha tristeza pasa por última vez, el dintel de la puerta de la sala de profesores, y de los salones de clase, por donde siempre se veía transitar, a inicio de la jornada escolar y, después de terminar su jornada de labores como docente, para por último, cerrar su ciclo de maestra, de forma gloriosa y con broche de oro del deber cumplido.
La profe «Pilii» como de cariño le dicen los estudiantes y sus compañeros docentes, en su emotivo adiós a la Institución Educativa, que la acogió durante los tres años, para el alcance del logro de su jubilación, expresó en medio de lágrimas y entrecortada palabras:
«No me podía pasar sino aquí y con ustedes, que era lo menos».
Pilar Arias, en el momento de recibir los detalles, un arreglo floral y un sobre sellado, de manos de Sandra Toro Jaramillo rectora del plantel educativo, y en el momento de leer una de tantas frases de Héctor Abad Gómez que en la tarjeta del arreglo floral le entregaron la cual decía: «Para enseñar a otros, tenemos que tener mucha bondad, sabiduría y conocimiento», luego que la docente homenajeada leyó la frase dijo a los presentes: » Compañeros, esta expresión de Héctor Abad Gómez, desde que la conocí, la hice como parte de mi vida en todo momento».
La Maestra Arias, al culminar sus labores en la I.E MAJOMA, como la admirada docente de Ciencias Naturales, y Química, se destacó por sembrar en la mente y en el corazón de sus estudiantes, compañeros docentes y directivos, semillas de respeto, amor y cuidado por la naturaleza, el medio ambiente, y por el auto cuidado de sus propias vidas, durante sus horas de clases.
Hizo grande a su Institución Educativa, con su dedicación, servicio y entrega como aquellas abejas y hormigas trabajadoras, por mantener vigoroso el espacio de la huerta escolar y el mariposario, en compañía de su compañera Diana Ramirez.
Una de las estudiantes de grado Sexto C, ante el compromiso, la entrega y las enseñanzas de la docente, sobre el cuidado y conservación del medio ambiente, entregó a la maestra Pilii, una tarjeta con el siguiente mensaje:
«Maestra Pilii: En su honor cuidaré la huerta escolar y el mariposario, que con amor, nos enseñaste a valorar, respetar y cuidar». Gracias por sus enseñanzas. ¡La queremos por siempre!.
Ahora solo resta decirle a la Maestra Pilar, que disfrute y se relaje, que el premio de la jubilación logrado, fue con el sudor de su frente, y con el amor de su familia y de sus estudiantes.
Éxitos y Ventura Maestra Pilii. Acuérdate siempre de tu MAJOMA.